domingo, 7 de febrero de 2010

La verdad

Nació casi por equivocación y murió por puro afán. No intenten saber quién es pues se sorprenderían. Solía caminar bordeando el acantilado mientras silbaba una melodía tétrica, observando más abajo las olas del mar rompiendo furiosamente en la piedra. Llevaba las manos metidas en los bolsillos, pues creía conservar así mejor el equilibrio al tiempo que oteaba el horizonte en busca de la verdad.

Esta verdad le dejó patidifuso cuando la descubrió al resbalarse y caer por el precipicio. Pudo vislumbrarla por unos instantes antes de que su cuerpo impactara violentamente contra el encrespado océano.

Sólo entonces fue capaz de comprender.

sábado, 30 de enero de 2010

Primera parte

Su muerte hace casi tres años provocó en todos cuantos le rodeábamos un profundo vacío. Se marchó en paz, dejando tras de sí una vida llena de aventuras y batallas, siendo la más apasionante de todas ellas el amor que derrochó con su esposa, sus hijos y sus nietos, entre los cuales tengo el privilegio de encontrarme.

Daniel Salanova nació en la pequeña a la par que hermosa villa de Tobed, situada a orillas del Río Grío, una pequeña corriente de agua que discurre a través de la sierra de Vícor. Allí, en un lugar donde se respira mística y magia, donde las montañas adquieren formas terriblemente bellas, vino al mundo un 22 de marzo de 1917. Llegó en un momento convulso. Europa estaba viviendo el horror de la Gran Guerra, en la que más de diez millones de personas perdieron la vida. Rusia se hallaba inmerso en un proceso revolucionario el cual había empezado un mes antes con el derrocamiento del zar Nicolás II y la instauración de una república efímera presidida por Kerensky. Tan efímera fue, que en octubre de ese mismo año sería eliminada al estallar la revolución bolchevique dirigida por Lenin y Trotsky. Fue uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX, pues instauró en Rusia la dictadura del proletariado anunciada por Marx en el siglo anterior. España sufría una dura crisis política y económica bajo el reinado de Alfonso XIII, de la que no se recuperaría hasta el fin del Franquismo y la posterior instauración del régimen democrático que actualmente disfrutamos. Daniel, como ven, eligió un momento especialmente complicado de nuestra Historia más próxima para nacer, pero eso tal vez le insufló la fuerza suficiente para vivir durante casi noventa años.

Su familia era un tanto peculiar en aquel momento. Además de ser el último de cinco hermanos, llegó cuando nadie le esperaba, vamos, lo que en Aragón es conocido como un "tardanico". Sin embargo, esto poco le importó y su madre, Vicenta, le inculcó desde su más tierna infancia los valores que habrían de servirle durante toda su vida. Vicenta era maestra rural y ejerció como tal en diversos puntos de la geografía española. Su origen vasco traía consigo una fuerza y determinación difíciles de imaginar en una mujer por aquellos años, pues hubo de criar a sus hijos prácicamente en solitario, ya que su marido jamás se movió de Tobed. Daniel, gracias a su madre, vivió en Belandia (Vizcaya), Sigüenza (Guadalajara) y Calatayud (Zaragoza), además de Tobed, por supuesto.

Cultivó desde joven su mente, pues siempre poseyó una gran capacidad intelectual además de un agudo ingenio y una tozudez muy aragonesa para alcanzar las metas que se proponía. Tuvo la oportunidad de estudiar magisterio en Bilbao, aunque el infortunio del destino trastocó un tanto sus planes. La Guerra Civil en España estalló el 18 de julio de 1936, cuando Daniel aún no había terminado su carrera... (continuará)

miércoles, 13 de enero de 2010

Breve ironía

"Voy a tomarme esta copa como si fuera la última". Dicho esto, ingirió en un instante aquel gin-tonic, salió del bar, sufrió un infarto y la palmó.

sábado, 9 de enero de 2010

Almas

Miré mi mano. No tenía líneas ni arrugas. La M que hasta ese instante había ocupado la palma no se hallaba en su antiguo lugar. Cualquier creyente en el esoterismo me vería como alguien sin futuro, pues no serían capaces de leerlo. Prefiero esto a que me desvelen mi destino. Me gustan las sorpresas. Siempre me he dejado llevar por cuanto sucede a mi alrededor; he sido un completo estoico. He aceptado todos los hechos habidos en mi vida y lo seguiré haciendo hasta el mismo momento de mi muerte.

Ahora que mi entrega a los designios de cualquier demiurgo es total, me evado por completo de mi cuerpo. Sólo se trata de una carcasa cuya única utilidad es albergar mi alma, un alma deseosa de libertad. Sin embargo, estoy contento con él; me gusta. Mis dedos, los cuales pertenecen a esta coraza, se mueven sobre el teclado escribiendo las palabras dictadas por mi alma. Eso sí, no creo en ningún paraíso ni lugar especial al lado de ningún dios, sino en un emplazamiento donde el saber sea lo más importante, donde la cultura protagonice todos los actos y las almas de mis hermanos se unan a la mía y puedan compartir entre ellas todo conocimiento que alberguen.

Me pica el brazo. Esto es un símbolo de imperfección. El cuerpo no es puro ni inmaculado. Tiene fallos. A menudo se introducen en él virus y bacterias o algún tipo de reacción genética activa su destrucción. El dolor que soporta también afecta al alma, pues mientras vive en esta armadura, forma parte de ella como un elemento más. Sufre mucho, pero siempre tiene consciencia de su pronta liberación. Es una esclava para quien la muerte es una ceremonia de manumisión, el retorno a su naturaleza inmortal, pues en algún momento fue cautiva por ese cuerpo caduco.

Algún día tu alma, la mía y la de aquél de más allá volverán a flotar como entes en la infinitud del Universo. Un cosmos que nunca terminará.

Nunca

domingo, 3 de enero de 2010

3 de enero

Ya sé, como hoy es mi cumpleaños debería escribir una entrada no sé muy bien con qué sentido.

Aquí la dejo.

Gracias a todos.

viernes, 1 de enero de 2010

Villancico

Hoy, primer día del año 2010, no encuentro nada interesante que contar. Más bien, no encuentro las palabras, así que lo dejaré para otro momento más propicio y así os enseño un irónico villancico escrito por la gran poetisa de los niños, Gloria Fuertes. Podréis encontrarlo interpretado por Paco Ibáñez en su álbum grabado en directo en el teatro Olympia de París. ¡Ah, París! Quisiera recorrer de nuevo pronto tus calles...


Ya está el niño en el portal
que nació en la portería,
San José tiene taller,
y es la portera María.

Vengan sabios y doctores
a consultarle sus dudas,
el niño sabelotodo
está esperando en la cuna.

Dice que pecado es
hablar mal de los vecinos
y que pecado no es
besarse por los caminos.

Que se acerquen los pastores
que me divierten un rato
que se acerquen los humildes,
que se alejen los beatos.

Que pase la Magdalena,
que venga San Agustín,
que esperen los reyes magos
que les tengo que escribir.


Feliz 2010

jueves, 31 de diciembre de 2009

Cielo de Invierno

Las noches de la estación más fría están presididas por un majestuoso cazador llamado Orión. Se trata de mi constelación preferida, pues además de ser una de las más fácilmente reconocibles, alberga entre sus astros una de las nebulosas más hermosas de observar incluso con unos simples prismáticos. Se trata de la M-42 o, simplemente, nebulosa de Orión, en cuyo interior nacen constantemente nuevas estrellas a ritmo infernal. Además, posee una gigante roja llamada Betelgeuse, situada en su vértice superior derecho y ya va camino de convertirse en una supernova, aunque no creo que nosotros podamos disfrutar de semejante espectáculo, pues estos procesos son arduos y lentos debido a la gran cantidad de helio que todavía le queda por consumir antes de explotar definitivamente. Además, este cazador persigue junto a sus dos canes (mayor y menor) a una liebre ya incapaz de aguantar la carrera.

Sin embargo, en algunas cartas celestes pertenecientes al período antiguo, Orión aparece armado de un mazo, defendiéndose de las embestidas de Tauro, constelación perteneciente al círculo zodiacal. En Tauro se halla la decimotercera estrella más brillante de nuestro cielo, cuyo hermoso nombre, Aldebarán, hace referencia a su característica de seguir a las Pléyades, un cúmulo formado por unas quinientas estrellas de las cuales sólo son visibles a simple vista seis o, como mucho, siete. Ellas son las siete hijas del titán Atlas y de la ninfa marina Pléyone. La mayor de ellas, Maya, engendró al dios Hermes a partir de una relación con Zeus.

Otra de las atracciones del cielo de invierno es la constelación formada por Cástor y Póllux. Ellos son los gemelos, es decir, Géminis. Uno de ellos, Cástor, era mortal, pues fue engendrado a partir del rey espartano Tíndaro en el vientre de su esposa Leda. Por otra parte, Póllux era inmortal, ya que fue engendrado por Zeus también en el vientre de Leda. Los dos gemelos participaron en diversas hazañas, formando parte de los argonautas junto a Jasón, cuando partió en busca del vellocino de oro. Hoy, Cástor y Póllux son las dos principales estrellas de esta constelación, pudiendo observarse junto a Orión durante todo el invierno.

Es posible contemplar en estas gélidas fechas, otra constelación casi tan majestuosa como las anteriores. Se trata del Auriga, nombre con el que se conocía a los cocheros en tiempos romanos, tanto para los esclavos que transportaban en bigas y cuádrigas a sus amos, como a los corredores de las carreras circenses. Estoy seguro de que todos habéis visto esa magnífica pugna cinematográfica entre Judá Ben-Hur y Mesala en el Circo Máximo de Roma, pues se trata de la escena más cara de la historia del cine y tal vez la más célebre. Sin embargo, este auriga poco tiene que ver con ellos y hay varias leyendas en torno a su figura. Hay quien dice que se trata de Mirtilo, otros apuestan por Erictonio... Os invito a que leáis las distintas leyendas y os quedéis con vuestra favorita. Para mí, sin duda la más hermosa es la protagonizada por Mirtilo, cochero de Enómao, rey de Olimpia. Hipodamía, hija de Enómao, poseía gran belleza y muchos hombres la pretendían. Sin embargo, Enómao no estaba dispuesto a entregar a su hija a cualquiera y todos aquellos que la deseaban eran retados por el rey a una carrera de carros en la que siempre perdían. El precio de la derrota era la muerte. Pélope, un joven hijo del rey anatolio Tántalo, consiguió que Hipodamía se enamorase desesperadamente de él y para que Pélope sobreviviera a la carrera con su padre, sobornó a Mirtilo prometiéndole la mitad del reino y la primera noche en la cama con la princesa. Así, Mirtilo cambió la punta de bronce de las ruedas por otras de madera. Al día siguiente, mientras el esclavo conducía el carro y Enómao se disponía a matar a Pélope en cuanto le dieran alcance, las ruedas se rompieron muriendo el rey en el accidente. Mirtilo sobrevivió e intentó violar a Hipodamía cuando comprobó que la recompensa prometida era falsa, así que Pélope lo arrojó al mar al tiempo que Mirtilo maldecía a toda su especie. Esta maldición salpicó a toda su familia así como a sus descendientes. Incluso golpeó a algunos tan célebres y lejanos como Agamenón y Menelao.

Como veis, el cielo de invierno ofrece grandes maravillas ante nuestros ojos. Si sois capaces de aguantar el frío, disfrutaréis de un espectáculo que se repite todos años, pero no por ello deja de ser magnífico. Os animo a dejar vuestras ajetreadas vidas de ciudad por unos momentos para adentraros en la magia infinita del universo.

Feliz año a todos